Anteayer durante la comida mi esposo leyó a nuestros niños unos artículos de la revista "Friends (Amigos)" de la iglesia, uno de ellos era "Safety and the Spirit (Seguridad y el Espíritu Santo)".
Habla de un niño (Zack) que se acababa de bautizar y recibido el Espíritu Santo.
Unos días después le pidió a su mamá salir en la bicicleta. Su madre le dio permiso pero le advirtió que tuviera cuidado. El niño fue a buscar sus zapatos en su habitación y vio el cuadro de Jesucristo que colgaba de la pared, el cual le recordó cuando fue bautizado y las palabras que compartió su maestra ese día: "Si escuchas a esa vos pequeña estarás a salvo. El espíritu te hablará casi como un susurro al oido para advertirte de los peligros". Luego la maestra le mostró un casco de bicicleta para ilustrarle que seguir al espíritu es como protegerse tanto física como espiritualmente en un mundo peligroso.
Antes de salir de su cuarto el niño vio su casco en su closet. "Usa tu casto", pareció decirle una pequeña voz. ¿Es ese el espíritu Santo? se preguntó. Decidió ponérselo y salió en su bicicleta.
De regreso a casa una camioneta le pegó a la parte trasera de su bicicleta y lo tiró a él junto con la bicicleta doblada a un lado de la calle.
El niño estaba temblando pero no estaba herido. Pronto recordó- ¡el casco! ¡lo había protegido!.
Al llegar a casa le contó del accidente a la mamá y le dijo que no se había hecho daño porque el casco lo protegió ya que había escuchado una voz suave que le había advertido que se lo pusiera.
A mis hijos les encantó esa historia y hablamos un poco de la importancia de seguir el consejo de los profetas, del espíritu santo, de los padres y de los líderes para que podamos estar protegidos.
Hoy mi hijo Caleb(7 años) me pidió salir en su bicicleta para jugar en la acera de nuestra calle en el vecindario. Yo le dije que sí. Antes le pedí dejarme recordarle una historia. Repasamos la historia mencionada arriba. Mi hijo dijo que por supuesto que usaría su casco. Mi hijo se puso su casco y estaba listo para salir, pero otra vez lo detuve y le dije que primero le daría unas reglas a seguir para que él estuviera mas seguro y protegido:
1- Le dije que desde tal lugar hasta tal lugar podría llegar con su bicicleta y que no pasara esos límites. 2- Usar su casco siempre
3- No hablar con extraños
4- No cruzar cuando un carro en alguno de los estacionamientos de nuestros vecinos este con las luces de atrás encendidas, porque eso significa que alguien esta manejando ese carro y quiere retroceder.
5- Si un carro quiere entrar a uno de los estacionamientos de los vecinos, él debe detenerse y dajarle que pase.
Creo que después de esas advertencias a mi hijo le dio miedo ir a jugar solo afuera porque con expresión de asustado me dijo que iba a ser obediente a esas cosas pero prefería que yo lo estuviera con él afuera viéndolo.
Me fui afuera con él y su otro hermano menor. En el camino él me dijo: "Mami, siempre hay que seguir las reglar para estar protegido, ¡verdad!. Yo hice notar que estaba de acuerdo con él. Le recordé que por esa razón es importante que sigamos los consejos, mandamientos o reglas que nos dan nuestro profeta, nuestros líderes, los maestros, los padres y el Espíritu Santo, porque quieren que estemos protegidos.
Al estar afuera y empezar a jugar con su bicicleta noté que mi hijo se detenía como a dos o tres metros antes de llegar al límite que le había establecido para manejar su bicicleta y mantenerse bajo el alcance de mi vista. Le grité desde la puerta de la casa que podía ir hasta el límite que le marqué.
Mostrando mayor sabiduría de lo que podríamos calcular basándonos solo en su pequeña edad, mi hijo gritó de regreso: Esta bien. No quiero manejar mi bicicleta hasta el límite, prefiero detenerme un poco antes para no estar tan cerca del peligro. ¡Plop! Me fui para atrás como la famosa caricatura de Condorito.
Hace unos días atras mi esposo y yo estábamos hablando de por qué las autoridades generales de la iglesia no establecen un límite en cuanto a las películas que debemos ver. Nos referíamos a las clasificaciones como R o PG13 etc. En la plática comentábamos que como seres humanos nuestra tendencia es cruzar los límites que se nos ponen o al menos tocar el punto que este lo mas cerca posible del límites permitido. Por ello las autoridades casi nunca ponen un límite en las cosas; por ejemplo, no dirán cuántas horas es prudente estar en internet...
El problema con los limites es que atrás del límite esta el peligro, no hay un espacio seguro después de él, por ello es importante ni siquiera estar cerca del límite. La tentación empieza cuando se acerca al límite, no cuando éste se traspasa.
Y como si mi hijo hubiera escuchado esa plática y comprendido el principio, aplicó esa lección no escuchada antes: No acercarte a los límites establecidos te ayudará a estar mejor protegido.
Las familias eternas se forman con la acumulación de las pequeñas experiencias espirituales de cada día.
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jueves, 3 de julio de 2014
sábado, 15 de febrero de 2014
TPC Feb. semana 2: El Padre Celestial mandó a Jesucristo a crear la tierra
TPC Feb. semana 2
El Padre Celestial mandó a Jesucristo crear una tierra para que fuera el hogar de Sus hijos
Para nuestra Noche Hogar coloqué en nuestra mesa varias cosas que representaban las creaciones del Señor, tales como una planta, un vaso con agua, un poco de tierra, piedras, una estrella de plástico, un globo terraqueo, una fruta, una verdura y unos animalitos de juegute de mis hijos.
Dije que como el Plan del Padre Celestial era que todos dejaramos de vivir con él para aprender a ser obediente, tener fe y tener un cuerpo, entonces, necesitariamos otro lugar donde vivir y por ello él mandó a Jesucristo a crear la tierra.
Hablamos de las muchas cosas que Jesús creo. Los niños se emocionan al hablar de las creaciones y demuestran amor por ellas. Leímos la escritura:
Doctrina y Convenios 59:18–19 y comimos una fruta. Les dije que escogieran una de las creaciones de Dios que mas les gustará y que explicaran por qué. Luego saqué lápiz, papel y tijeras y les anuncié que íbamos a aprender a hacer unas estrellas 3D con papel. Al mayor le encantó aprender a hacerlas, los demás prefirieron dibujar lo que les gustaba. El menor quiso dibujar un planeta. jueves, 30 de enero de 2014
TPC Feb. semana 1: El plan de Dios - Trazando un mapa
El tema de este mes de febrero en el Tiempo para Compartir y el tema de esta semana primera es el mismo El Padre Celestial tiene un plan para Sus hijos
Como tengo las cosas para manualidades en orden, fue muy fácil tomar 4 hojas de papel, 4 lápices y 4 cintas elásticas para entregarle a cada niño. Mientras iba enrollando las hojas de papel y poniendole los lápices y la cinta, les iba explicando el "juego".
Primero íbamos a dirigirnos a un lugar de la casa donde previamente yo había colocados la primera "pista", ellos debían dibujar cada pista en lado de la hoja y en el otro lado iban a hacer el mapa usando de referencia todas las pistas recolectadas. Les advertí que debían poner mucha atención a lo que yo les enseñaba en cada pista para poder entender el mapa que iban a hacer.
Mientras nos dirigíamos hacia la primera pista que estaba en un cuarto de la casa, le pedí a los niños que repitieramos la frase: "El Padre Celestial tiene un plan para Sus hijos".
Primera "pista": Lámina "La vida premortal"
Este es el link de la imágen.
Terminamos con una oración.
No apliqué las escrituras que menciona la lección porque empezamos la clase muy tarde y ya era muy de noche para seguir... Pero durante toda esta semana he mantenido las 3 láminas pegadas en la pared frente al comedor y repasamos los tres "estados del del plan y escribí las escrituras de referencia en un pedazo de papel cada una y asi ir leyendole a los niños cada escritura y ellos adivinar debajo de cuál lámina colocarla. Estas son las escrituras: Génesis 1:1; Alma 12:24;Alma 34:32; Alma 40:12; Doctrina y Convenios 76:62; Moisés 4:2;Abraham 3:22–23
Fue una clase sencilla, divertida, no rapidisima pero tampoco tomó mucho tiempo, el tiempo lo tomaron los niños al ponerse a hablar mas del tema en cada lámina que nos detuvimos, pero eso esta bien.
Mis hijos estaban muy inquietos el lunes y cuando les dijimos que era tiempo de hacer la Noche de Hogar todos salieron corriendo de la sala para ir a otras partes de la casa a jugar otras cosas. Los llamamos varias veces y no hacian caso entonces, como ahorita estan obsesionados con los dibujos animados de "Jake y la ciudad de piratas de Nunca Jamas", se me ocurrio decirles que tenía un juego donde iban a hacer un mapa para lograr ir a un lugar determinado y les iba a dar tres pistas para que ellos pudieran hacer ese mapa. Esa idea los hizo gritar de emoción y llegar a la sala de manera tan rápida como un rayo con todo y su trueno. Yo no tenía idea de cómo iba a hacer ese mapa porque no era parte de la lección que ya había preparado
pero estaba satisfecha de que al menos había llamado la atención de ellos.
pero estaba satisfecha de que al menos había llamado la atención de ellos.
Como este mes tenemos una canción nueva que se llama "El plan de Dios puedo seguir", con la ayuda de unas láminas que iban de acuerdo a la letra de la canción, la practicamos con los niños, para luego hacer la oración.
Apenas terminamos la oración y empecé a pensar rápidamente la manera de implementar lo de los mapas...Como tengo las cosas para manualidades en orden, fue muy fácil tomar 4 hojas de papel, 4 lápices y 4 cintas elásticas para entregarle a cada niño. Mientras iba enrollando las hojas de papel y poniendole los lápices y la cinta, les iba explicando el "juego".
| Dibujo de Zack de las 3 pistas. El mundo pre-mortal, La tierra y un hueso representando que ahora tenemos un cuerpo perfecto |
Mientras nos dirigíamos hacia la primera pista que estaba en un cuarto de la casa, le pedí a los niños que repitieramos la frase: "El Padre Celestial tiene un plan para Sus hijos".
Primera "pista": Lámina "La vida premortal"
Este es el link de la imágen.
Mientras los niños dibujaban la primera pista, muy emocionados, les expliqué que antes de nacer vivimos en el cielo con nuestros Padres Celestiales; no teníamos un cuerpo y no eramos perfectos, Dios deseaba que fuéramos como Él, y por ello presentó un plan. Su plan fue enviarnos a la tierra para tener un cuerpo y hacer otras cosas mas... les dije que el bebe que esta esperando nuestra vecina y otras mujeres del mundo son espíritus que ahorita estan en ese lugar. Les dije que imagináramos que somos espíritus y estamos naciendo. Caminamos a la siguiente habitación..
Segunda pista: Lámina "Vida mortal"
Este es el link de la imagen
Aquí expliqué que parte del plan era venir a la tierra a tener un cuerpo, tener una familia y aprender a ser obedientes o escoger lo correcto. Les dije que todas las personas que estan en este mundo estuvieron con Dios en la vida premortal. Al estar aqui llegamos a morir, ya sea por viejos, por enfermedad o por accidentes. Les pregunté si sabián de alguien que estuvo en esta tierra pero murio y fueron personas obedientes. Ellos rápidamente mencionaron a sus dos abuelos, yo mencioné a mi hermano, al bebe de mi hermana y al bebe de mi cuñada que murieron antes de nacer. Le dije a los niños que ibamos a pretender que ya nos toca salir de este mundo y ahora nos dirigimos al Reino Celestial.
Tercera "pista": Lámina "La segunda venida"
Este es el Link de la imagen
Llegamos al Reino Celestial a vivir con nuestro Padre Celestial, Jesucristo y reunirnos con los abuelos, el tio, los primitos y otros familiares ya muertos porque todos ya tenemos un cuerpo, una familia y fuimos obedientes a todas las cosas que Jesucristo nos enseño que hiciéramos para poder vivir con ellos y ser perfectos.
Al terminar nos fuimos a la sala para poder dibujar el mapa con las pistas.
| El mapa |
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| El mapa de Caleb |
No apliqué las escrituras que menciona la lección porque empezamos la clase muy tarde y ya era muy de noche para seguir... Pero durante toda esta semana he mantenido las 3 láminas pegadas en la pared frente al comedor y repasamos los tres "estados del del plan y escribí las escrituras de referencia en un pedazo de papel cada una y asi ir leyendole a los niños cada escritura y ellos adivinar debajo de cuál lámina colocarla. Estas son las escrituras: Génesis 1:1; Alma 12:24;Alma 34:32; Alma 40:12; Doctrina y Convenios 76:62; Moisés 4:2;Abraham 3:22–23
Fue una clase sencilla, divertida, no rapidisima pero tampoco tomó mucho tiempo, el tiempo lo tomaron los niños al ponerse a hablar mas del tema en cada lámina que nos detuvimos, pero eso esta bien.
sábado, 25 de enero de 2014
TPC Ene. Semana 4: Puedo regresar con el Padre Celestial al seguir a Jesucristo
El tema del Tiempo para compartir de esta semana 4 de Enero 2014 es:
Puedo regresar con el Padre Celestial al seguir a JesucristoEn la Noche de Hogar del lunes de esta semana utilicé los rompecabezas pequeñitos con el que hicimos el juego del TPC de la semana 1. Utilicé los rompecabezas pequeños (La parte de atras del rompecabeza donde no hay ninguna figura) y los puse unidos formando una linea larga que terminaba hasta donde estaba una lamina de Jesucristo. Al principio de la linea coloqué un pequeño globo terráqueo de mis hijos. Con ello repase de manera rápida que somos hijos de Dios y vivimos con él en cielo , él nos envió a la tierra para tener un cuerpo y progresar para llegar a ser como él, pero al venir aquí, comentemos errores y también morimos; esas dos cosas nos impiden regresar a vivir con Dios. Pero el Señor nos mandó a Jesucristo para que nos enseñe cómo regresar a vivir con él.

Luego utilicé las láminas del post TPC Ene. sem. 3: Jesucristo es el ejemplo perfecto que debo seguir: Imitando para hacer un rápido resumen de lo que aprendimos en esa semana.
Repasamos los buenos ejemplos que Jesucristo nos dio en esas ocaciones y que nosotros debos seguirlos para regresar con Dios, porque nadie que haga cosas malas o que no pueda resucitar logrará regresar con él.
Luego utilicé un pequeño barco que tenemos en casa y un juego de peces con un imán y una red que hice, para representar las escenas donde estaban 2 de los futuros apostoles de Jesucristo pescando y tirando sus redes y el Señor pasó por alli y los llamo pidiendo que lo siguieran, o sea, que hagamos lo que él nos ha enseñado con Su ejemplo para poder regresar con Dios.
Mientras cada niño tenia su turno de recoger peses o tirar la red yo mantenía la lámina de Jesucristo y les leía la frase que dijo él en las escrituras.
Fue una clase rápida y sencilla. Al terminar con un himno y una oración los niños querían seguir jugando con el barco y los peses.
Les recomiendo leer las historias que salen en la revista "Amigos". Alli encontraran historias muy buenas y sencillas para ilustrarles mejor cómo aplicar estas enseñanzas en sus vidas diarias.
viernes, 10 de enero de 2014
TPC Ene. sem. 1: "Soy un hijo de Dios y algún día podré ser como él - Juego de memoria con rompecabezas
Lunes 30 de Dic 2013 Como lección de Noche de hogar, le enseñe a los niños el tema del Tiempo para compartir que me tocó enseñar el primer domingo de enero 2014 en la Primaria: Soy un hijo de Dios y algún día podré ser como él.
Juego de memoria con un rompecabezas: Jugamos "Juego de memorias" o "Encontrando la pareja" Los niños tenian una oportunidad de voltear 2 piezas. Si escogían dos que hacías pareja, aprovechaba a explicarles una de las leyes de la naturaleza: Cada animal se reproduce según su especie. Les pedía que unieran esas dos piezas del rompecabezas que tomaron. Luego era el turno del siguiente niño. Si ese niño daba vuelta a dos piezas que no hacían pareja, era el tiempo apropiado para enseñarles que tal combinación no era correcta y que no formaba parte del plan de Dios. Imprime el juego aquí.
Foto de un bebe: Al terminar el juego les enseñe una foto de un bebe y les pregunté las características que tenía el bebe. Hablamos de cómo llegaría a ser ese bebe cuando fuera grande, (fuerte, grande y con mas conocimiento como su papá terrenal).
Hablé de que esa misma ley que hay en la tierra, que los hijos llegan a ser como sus padres terrenales, también existe en los cielos. Los hijos de Dios llegarán a ser como él es.
Pregunta y canción: Dije que tenia una pregunta y que escucharan la respuesta en una canción.
La pregunta: ¿De quienes somos hijos? Pedí que cantáramos la 1ra. estrofa de "Soy un hijo de Dios".
Escritura: Al terminar de cantar contestaron la respuesta y con mucho entusiasmo les recalqué que nosotros éramos hijos de un Dios por tanto... (los dejé con la intriga). Despues de una pausa dije que en una parte de las escrituras esta escrita una de las verdades mas grandes del mundo. Les recordé que es en las escrituras donde podemos encontrar respuestas: Salmo 82:6 Con reverencia tomé La Biblia y les leí el versículo y les repetí esta frase: ¡Vosotros sois dioses!. Podía notar en sus rostros que en su mente estaba trabajando la idea de "llegar a ser como Dios". Les ayude en su imaginación y les describí algunas cosas que llegarían a ser y hacer si obtienen la recompenza de recibir todo lo que él tiene.
Preguntas: Hablamos de las respuestas de estas dos siguientes preguntas: ¿Cómo demuestra el Padre Celestial Su amor por nosotros? y ¿Cómo podemos demostrar nosotros el amor que le tenemos a El?.
Canción del mes: Después de escuchar sus ideas les hice notar que en la canción del mes "Mandó a Su hijo" estan esas dos respuestas y que meditemos en ellas cuando cantáramos esa canción todo este mes.
Terminé con un testimonio y cantando juntos con un tono muy suave la canción "Mandó a Su hijo".
No pienses que fue una lección larga, fue de tan solo 7 minutos, sin incluir el juego. Ellos aman los juegos y nunca quieren terminar de jugarlos, por eso no cuento ese tiempo.
Juego de memoria con un rompecabezas: Jugamos "Juego de memorias" o "Encontrando la pareja" Los niños tenian una oportunidad de voltear 2 piezas. Si escogían dos que hacías pareja, aprovechaba a explicarles una de las leyes de la naturaleza: Cada animal se reproduce según su especie. Les pedía que unieran esas dos piezas del rompecabezas que tomaron. Luego era el turno del siguiente niño. Si ese niño daba vuelta a dos piezas que no hacían pareja, era el tiempo apropiado para enseñarles que tal combinación no era correcta y que no formaba parte del plan de Dios. Imprime el juego aquí.
Foto de un bebe: Al terminar el juego les enseñe una foto de un bebe y les pregunté las características que tenía el bebe. Hablamos de cómo llegaría a ser ese bebe cuando fuera grande, (fuerte, grande y con mas conocimiento como su papá terrenal).
Hablé de que esa misma ley que hay en la tierra, que los hijos llegan a ser como sus padres terrenales, también existe en los cielos. Los hijos de Dios llegarán a ser como él es.
Pregunta y canción: Dije que tenia una pregunta y que escucharan la respuesta en una canción.
La pregunta: ¿De quienes somos hijos? Pedí que cantáramos la 1ra. estrofa de "Soy un hijo de Dios".
Escritura: Al terminar de cantar contestaron la respuesta y con mucho entusiasmo les recalqué que nosotros éramos hijos de un Dios por tanto... (los dejé con la intriga). Despues de una pausa dije que en una parte de las escrituras esta escrita una de las verdades mas grandes del mundo. Les recordé que es en las escrituras donde podemos encontrar respuestas: Salmo 82:6 Con reverencia tomé La Biblia y les leí el versículo y les repetí esta frase: ¡Vosotros sois dioses!. Podía notar en sus rostros que en su mente estaba trabajando la idea de "llegar a ser como Dios". Les ayude en su imaginación y les describí algunas cosas que llegarían a ser y hacer si obtienen la recompenza de recibir todo lo que él tiene.
Preguntas: Hablamos de las respuestas de estas dos siguientes preguntas: ¿Cómo demuestra el Padre Celestial Su amor por nosotros? y ¿Cómo podemos demostrar nosotros el amor que le tenemos a El?.
Canción del mes: Después de escuchar sus ideas les hice notar que en la canción del mes "Mandó a Su hijo" estan esas dos respuestas y que meditemos en ellas cuando cantáramos esa canción todo este mes.
Terminé con un testimonio y cantando juntos con un tono muy suave la canción "Mandó a Su hijo".
No pienses que fue una lección larga, fue de tan solo 7 minutos, sin incluir el juego. Ellos aman los juegos y nunca quieren terminar de jugarlos, por eso no cuento ese tiempo.
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| En unos rompecabezas pequeños de princesa pegué la fotocopia de parejas de animales. |
miércoles, 8 de enero de 2014
Un bebe nació... Empieza la cuenta regresiva para armarlo con todo
Tengo 3 hijos en la Primaria y una niña en la guardería. Llevo años teniendo diferentes llamamientos en la Primaria y amo la idea de estar en la misma organización que mis hijos y saber mas detalladamente qué es lo que estan aprendiendo. Esos llamamientos y el hecho de que tengo a todos mis hijo en una sola organización me ayuda a dar la misma enseñanza en la casa o adelantarme y enseñarles esas cosas primero en el hogar para luego ellos tener un repaso mas en la iglesia sobre el mismo tema.
Tengo a mi hijo mayor el cual cumplirá 7 años este mes de marzo del 2014. Me emociona que ya pronto tendré un hijo que se puede bautizar; al mismo tiempo me aterra saber que una vez que cumpla sus 8 años y se bautice, todo lo que haga negativo de alli en adelante será su culpa, algo que será escrito, algo por lo que será juzgado.
Desde que nacemos hasta los 8 años somos seres protegidos por Dios de la influencia poderosas de satanas. El Señor ha prohibido a satanas tentar a Sus hijos en sus primeros 8 años de vida. Nosotros como padres y líderes de niños tenemos la bendición de poder enseñarles sin interrupciones o influencias de satanas. Tenemos el camino libre y limpio. Ellos nos tienen total confianza y fe en lo que les enseñemos sin que ninguna influencia espiritual negativa los haga dudar. Tenemos su corazón y su mente vacia para que podamos poner toda la informacion, testimonios y armas posibles que los ayudarán a estar preparados para cuando salgan de su caja de hierro y tengan que protegerse por ellos mismos de un enemigo al cual pronto conocerán de manera mas real (Y mas en este tiempo, los últimos días, donde el Señor ha mandado a sus guerreros mas fuertes y la furia del adversario esta mas encendida porque lo sabe y tambien sabe que su tiempo de lucha se esta acabando).
El saber eso me ha hecho esforzarme por enseñarle a mis hijos lo más que pueda durante esos 8 años. Desde que mi primer hijo nacio he llevado esa "cuenta regresiva". Tal vez piensen que soy una madre paranoica y sí, tengo mucho miedo del mundo y los desafios que le vendran a mis hijos. Durante estos 8 años vivo con miedo, pero no importa. Prefiero vivir el temor ahora y cuando venga el día en que deba dejarle mis hijos al mundo, esos 8 años trabajados me brindaran la paz y la tranquilidad que los profetas de Dios nos han prometido de que si nuestros hijos son instruidos desde niños con diligencia y amor, cuando esten grandes no se apartarán del Señor. Sé que nuestra tarea no termina del todo a los 8 años y que dolorosamente algunos sí se apartaran y nunca volveran, pero no viviré el dolor de no haber aprovechado el campo fértil que se me dio en algun tiempo.
Una de las maneras que he encontrado que ha sido beneficiosa para aprovechar ese corto tiempo es usar la Noche de hogar del lunes. En ella doy una leccion del Tiempo para compartir y luego los siguientes días de esa semana hablamos de manera informal y resumida (En el carro, mientras les cepillo los dientes etc., de unos 3 a 5 minutos) sobre el tema. Si en la Noche de hogar hicimos un juego, lo jugamos todos los días hasta el siguiente lunes que toque otra clase. En este blog iré publicando esas noches de hogar y los juegos implementados por si les interesa hacerlo en su casa o en su Tiempo para compartir si es que son líderes de la Primaria.
Pueden leer un discurso de la Conferencia General muy bueno sobre la condición especial de los niños dando clic aquí. Hay otro discurso de la Conferencia General de 1994 que nos enseña cómo enseñar a nuestros hijos a discernir la verdad del error, léelo aquí.
Tengo a mi hijo mayor el cual cumplirá 7 años este mes de marzo del 2014. Me emociona que ya pronto tendré un hijo que se puede bautizar; al mismo tiempo me aterra saber que una vez que cumpla sus 8 años y se bautice, todo lo que haga negativo de alli en adelante será su culpa, algo que será escrito, algo por lo que será juzgado.
Desde que nacemos hasta los 8 años somos seres protegidos por Dios de la influencia poderosas de satanas. El Señor ha prohibido a satanas tentar a Sus hijos en sus primeros 8 años de vida. Nosotros como padres y líderes de niños tenemos la bendición de poder enseñarles sin interrupciones o influencias de satanas. Tenemos el camino libre y limpio. Ellos nos tienen total confianza y fe en lo que les enseñemos sin que ninguna influencia espiritual negativa los haga dudar. Tenemos su corazón y su mente vacia para que podamos poner toda la informacion, testimonios y armas posibles que los ayudarán a estar preparados para cuando salgan de su caja de hierro y tengan que protegerse por ellos mismos de un enemigo al cual pronto conocerán de manera mas real (Y mas en este tiempo, los últimos días, donde el Señor ha mandado a sus guerreros mas fuertes y la furia del adversario esta mas encendida porque lo sabe y tambien sabe que su tiempo de lucha se esta acabando).El saber eso me ha hecho esforzarme por enseñarle a mis hijos lo más que pueda durante esos 8 años. Desde que mi primer hijo nacio he llevado esa "cuenta regresiva". Tal vez piensen que soy una madre paranoica y sí, tengo mucho miedo del mundo y los desafios que le vendran a mis hijos. Durante estos 8 años vivo con miedo, pero no importa. Prefiero vivir el temor ahora y cuando venga el día en que deba dejarle mis hijos al mundo, esos 8 años trabajados me brindaran la paz y la tranquilidad que los profetas de Dios nos han prometido de que si nuestros hijos son instruidos desde niños con diligencia y amor, cuando esten grandes no se apartarán del Señor. Sé que nuestra tarea no termina del todo a los 8 años y que dolorosamente algunos sí se apartaran y nunca volveran, pero no viviré el dolor de no haber aprovechado el campo fértil que se me dio en algun tiempo.
Una de las maneras que he encontrado que ha sido beneficiosa para aprovechar ese corto tiempo es usar la Noche de hogar del lunes. En ella doy una leccion del Tiempo para compartir y luego los siguientes días de esa semana hablamos de manera informal y resumida (En el carro, mientras les cepillo los dientes etc., de unos 3 a 5 minutos) sobre el tema. Si en la Noche de hogar hicimos un juego, lo jugamos todos los días hasta el siguiente lunes que toque otra clase. En este blog iré publicando esas noches de hogar y los juegos implementados por si les interesa hacerlo en su casa o en su Tiempo para compartir si es que son líderes de la Primaria.
Pueden leer un discurso de la Conferencia General muy bueno sobre la condición especial de los niños dando clic aquí. Hay otro discurso de la Conferencia General de 1994 que nos enseña cómo enseñar a nuestros hijos a discernir la verdad del error, léelo aquí.
martes, 7 de enero de 2014
TPC de Ene. sem. 2: El Padre Celestial proporcionó un Salvador y hace posible que yo regrese a su presencia - Puente de rompecabezas
El tema del Tiempo para compartir (TPC) de enero 2014 semana 2 El Padre Celestial proporcionó un Salvador y hace posible que yo regrese a su presencia. Nuestra noche de Hogar de ayer.
Tomé un paquete de rompecabezas grande de niños (esos del abecedario hecho de foam). Hice dos grupos. Uno azul que indica el camino recto al Padre Celestial y el rojo que complementa el pedazo "quebrado" que nos impide ir a El. En las piezas rojas pegué hojas blancas donde, en cada una de ellas, escribí algo esencial que nos ayuda a regresar al Padre, como ser "El arrepentimiento" "Fe" etc. Tambien pegué con cinta adhesiva las letras porque se salían del cuadro del foam. En las fotos lo pueden notar.
Hice nuves con algodon para representar el Reino Celestial.
Hice que los niños caminaran primero por el camino azul donde un espacio vacio lo dividia. Les pedí a los niños que saltaran ese pedazo vacio. Lo intentaron pero no podían alcanzar el otro extremo del camino azul. Les expliqué que al venir a la tierra y pecar o morir nos separa de Dios, pero si hacemos algunas cosas, gracias a Jesucristo, podremos tener un camino seguro al Reino Celestial. Les pedí a los niños que pusieramos uno por uno los pedazos de rompecabeza rojos que nos faltaban mientras les platicaba brevemente la importancia de cada principio.
Mi hijo varón mas pequeño es un amante de su martillo y empezó a martillar cada rompecabeza rojo que iba poniendo y así logró unirlos y nos dijo que el quería arreglar el camino quebrado. Eso nos dio la idea de decirles que Jesucristo es como el que martilla y arregla esos pedazos quebrados del puente o camino que nos lleva al Padre Celestial y los principios son los ladrillos faltantes.
Fue una muy divertida actividad. Hoy mis hijos siguieron juando otra vez con el camino, tratando de saltarlo y luego arreglándolo con el martillo.
![]() |
| Este es el tipo de rompecabeza que usé |
| Pegué con cinta adhesiva transparente las letras para asegurarlas |
| En el rompecabeza azul pegué con cinta adhesiva transparente hojas azules para tapar las letras |
domingo, 29 de diciembre de 2013
Antiguo Testamento Josué 11-23, La tierra de su herencia \ La herencia del abuelo
| Entonces Josué dividió la tierra en 12 partes. Dio una parte de la tierra a cada tribu de Israel. La gente construyó nuevas casas y ciudades y granjas. Josué 11–23 |
Anteayer (27\Dic\2013) leí este pedacito del libro "Historias del Antiguo Testamento" a mis hijos como lectura familiar de las escrituras: "Y entonces Josué dividió la tierra en 12 partes. Les dio una parte de la tierra a cada tribu de Israel. La gente construyó nuevas casas y ciudades y granjas. Josué 11-23".
Siempre trato de aplicar o darles un ejemplo de algo actual o que se aplique a sus vidas que les ayude a visualizar de manera mas personal las escrituras, asi que inmediatamente después de leer ese párrafo recordé algo que podía aplicarse y es lo siguiente:
El bisabuelo de ellos (El abuelo de mi esposo al que hemos cuidado y el dueño de la casa en la que vivimos) antes de morir dejó por escrito que quería que sus 6 hijos se repartieran equitativamente todo lo que él tenia. A todo eso se le llama herencia.
Igualmente, Dios les estaba repartiendo su herencia a cada tribu. Le dije a mis niños que los hijos del abuelo deben vender todas las cosas de él y repartirse el dinero de la ganancia, la cual será su herencia. Debian vender el carro, la casa... cuando dije "la casa", (Hubieran visto el rostro de Caleb y Zack) Mis hijos tenian una expresión de asustados y pudimos notar con mi esposo que estaban a punto de llorar. Estaban preocupados de que teniamos que irnos de la casa y vivir en la calle. Me parece que sus mentes trabajaron a mil por hora en ese momento al imaginarse un futuro oscuro en cuanto a nuestro paradero. Les explicamos que nosotros ibamos a comprar la casa, y que todavía podiamos seguir viviendo en ella. Nuestros hijos dieron un enorme respiro de tranquilidad y una enorme sonrisa borró su preocupación. Al igual que mi esposo, mi suegra y los abuelos, ellos AMAN esta casa. No se qué hay aquí pero todos ellos se sienten atados a ella. Según mis hijos esta es la casa mas bonita del Estado. Una vez íbamos por un vecindario muy lujoso y de broma le dije a mi esposo que me comprara una casa así de grande como la que estábamos viendo, Caleb escuchó y muy triste dijo: "Mami, ¿No le gusta la casa en la que vivimos? Yo creo que la nuestra es la mas bonita de todas, yo no quiero otra casa". Tuve que retractarme y darle la razón para que no se sintiera ofendido. Incluso, la otra vez lo escuché decirle a un compañerito de la escuela que él vivía en una casa ¡súper cool! (¡fabulosa!).
Lo siento, ya me salí del tema...
Les explicamos que asi como los israelitas estaban cuidando bien su herencia, al construir nuevas casas y trabajar la tierra, nosotros tambien deberiamos cuidar de la herencia del abuelo, que aunque no es herencia para nosotros, es la casa de él y al igual que Dios, estará feliz de que cuidemos las cosas de ellos nos dan.
De este pedacito de las escrituras mis hijos pudieron saber mas sobre su familia, sobre lo que es una herencia, sobre la herencia que Dios prometió y dio a los Israelitas y la importancia de cuidar lo que era de otros; aprendieron lo que esta pasando actualmente en nuestra familia (que esta casa no es nuestra pero que la vamos a comprar y que algunas cosas que hay en ella son los hijos del abuelo).
Fue muy interesante informar a nuestros hijos sobre la herencia del abuelo y cómo funcionan esas cosas.
Con la lectura de las escrituras nuestros hijos estan aprendiendo mucho de su propia familia. Y lo bueno es que ellos se involucran en la plática y nos hacen más y más preguntas y análisis de las escrituras se extiende mas alla de lo que leemos...
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viernes, 20 de septiembre de 2013
En medio del caos siempre podemos hacer un espacio de calma para una oración.
Anteayer tuvimos una buena experiencia con los niños antes de irnos a la escuela.
Estábamos listos para salir de casa rumbo a la escuela cuando me di cuenta que se me había olvidado preparar el almuerzo de mi hijo mayor la noche anterior. Logre guardar la calma al recordar que nuestra meta de las mañanas es sacarle el lado chistoso a toda cosa negativa, salir de la casa felices y sin apuros sin importar lo que pase. Empecé a buscar la lonchera y los recipientes y no los encontraba por ningún lado, y ni tenía idea con qué los iba a llenar en caso de encontrarlos.
Decidí poner a todos los niños en el carro primero, ponerles el cinturón y luego buscar la lonchera. Cuando estaba en el carro poniéndole a los pequeños su cinturón les conté con un buen sentido de humor mi atraso y preocupación. Mi hijo mayor de 6 años inmediatamente me dijo, mostrando mucha confianza en su solución: "¿Por qué no hacemos una oración para que Dios le ayude a encontrar rápido las cosas y Él detenga el tiempo para que no lleguemos tarde a la escuela?". Me pareció una idea excelente y se lo hice saber. Todos nos pusimos en una posición reverente y le pedí a él que hiciera la oración. Cuando terminamos les expliqué que aun cuando no tenemos nada de tiempo y estamos muy apurados tratando de resolver nuestros problemas debemos detenernos para pedir la ayuda de Dios.
Mientras le estaba poniendo el cinturón de seguridad a mi bebe, otra vez mi hijo me dijo: "Mami, tengo una idea. ¿Por qué no le pide prestada una bolsa de almuerzos a mi abuela y pone mi comida alli?". Yo le dije muy orgullosa: "¡Muy buena idea hijo!, voy a ir a buscarla ahorita". (Yo no tenía idea de lo que estaba hablando pero lo halagué para no desanimarlo). Cuando entré a la casa me vino el entendimiento... Ahhh, mi hijo estaba hablando de las bolsas de papel cafe que se usan para almuerzos. ¡Me pareció tan buena idea cuando la entendí!. Fui a buscar una, tome otros recipientes y puse lo que encontré (que fuera decente) como almuerzo. Luego me fui al carro e hicimos una oración de agradecimiento y le agradecí mucho a mi hijo por sus grandes ideas y por salvarnos el día.
Mientras íbamos en el camino les contaba a mis hijos que Dios contesta las oraciones de diferentes maneras; a veces nos contesta muy rápido dándonos justo lo que le pedimos; otras veces nos contesta con otra cosa que al final nos ayuda a conseguir lo que queríamos; en otras ocasiones nos dice todo lo contrario a lo que queremos; y otras mas simplemente no nos contesta hasta mucho, mucho tiempo después, si es que nunca, pero al final todas sus respuestas seran las mejores para nosotros. Expliqué que en nuestro caso no nos ayudó a encontrar la lonchera ni detuvo el tiempo como Caleb lo pidió en su oración, pero sí nos ayudó al darle una muy buena idea a Caleb, una idea que a mi no se me había ocurrido aunque era muy sencilla; expliqué que Dios no detuvo el tiempo, pero increíblemente, de los 4 semáforos en los que casi siempre nos detenemos cada vez que vamos a la escuela, solo uno estaba en rojo y eso nos ayudó a llegar en tiempo a la escuela. Les dije que esos son los milagros que Dios hace por nosotros, por lo general no hará milagros como los que hizo con la gente de Israel (En estos días estamos leyendo sobre el pueblo de Israel y cada milagro que Dios ha hecho para ellos al sacarlos de Egipto y al guiarlos en el desierto) pero Dios si hace milagros como estos que estábamos viviendo.
Les dije que a algunas personas les cuesta creer que Dios les ayuda o que contesta sus oraciones solo porque no ven grandes milagros como los Israelitas y no se dan cuenta de los milagros pequeños que tenemos cada día. Tampoco creen que Dios contesta las oraciones porque no ven que les contesta rápido o haciendo lo que ellos le pidieron en su oración.
Caleb haciendo alarde de su buena memoria me recordó de algo que pasó hace 2 años: "¿Recuerda mami, que una vez yo perdí mi juguete de Woody (Personaje de la película infantil "Toy story") y usted me dijo que hiciera una oración para que Dios me ayudará a encontrarlo? Pues, yo hice la oración con mucha fe y nunca lo encontré. Yo recuerdo muy bien ese día, nunca se me olvida.".
Yo no sabia si con ese recordatorio que me hizo él estaba mostrando decepción o solo estaba dándome un ejemplo. Pero para asegurarme que no estuviera resentido con una respuesta que nunca llegó le expliqué que tal vez la respuesta del Señor fue que era mejor para Caleb nunca encontrar su juguete favorito para que aprenda a ser mas responsable y cuidar mejor lo que tiene. Mi hijo solo asentó con su cabeza. Les recordé una historia que leímos hace dos mes en la revista Friend, la cual les gustó mucho; se llamada "He gives the best answers\ Él da la mejor respuesta" es sobre un niño que perdió su tortuga. Oró para encontrarla y no lo logró; él pensó que Dios no contestó su oración pero después se dio cuenta que la tortuga estaba enferma y de haberla encontrado, los hubiera contagiado a todos en la casa. Caleb dijo: ¡Sí, Dios sabe mas que nosotros!. Y mis otros niños siguieron emocionados recordando la historia de la tortuga...
En medio del caos siempre debemos crear un pequeño espacio de calma para una oración.
Las respuestas que recibamos del Señor pueden ser diferentes pero siempre serán respuestas. Él sí escucha todas las oraciones y siempre las contesta a Su tiempo y a Su manera.
Anteayer fue una buena experiencia para todos. Siempre de un momento frustrante se pueden sacar sencillas e importantes enseñanzas.
A proposito, la lonchera estaba en la escuela...
Estábamos listos para salir de casa rumbo a la escuela cuando me di cuenta que se me había olvidado preparar el almuerzo de mi hijo mayor la noche anterior. Logre guardar la calma al recordar que nuestra meta de las mañanas es sacarle el lado chistoso a toda cosa negativa, salir de la casa felices y sin apuros sin importar lo que pase. Empecé a buscar la lonchera y los recipientes y no los encontraba por ningún lado, y ni tenía idea con qué los iba a llenar en caso de encontrarlos.
Decidí poner a todos los niños en el carro primero, ponerles el cinturón y luego buscar la lonchera. Cuando estaba en el carro poniéndole a los pequeños su cinturón les conté con un buen sentido de humor mi atraso y preocupación. Mi hijo mayor de 6 años inmediatamente me dijo, mostrando mucha confianza en su solución: "¿Por qué no hacemos una oración para que Dios le ayude a encontrar rápido las cosas y Él detenga el tiempo para que no lleguemos tarde a la escuela?". Me pareció una idea excelente y se lo hice saber. Todos nos pusimos en una posición reverente y le pedí a él que hiciera la oración. Cuando terminamos les expliqué que aun cuando no tenemos nada de tiempo y estamos muy apurados tratando de resolver nuestros problemas debemos detenernos para pedir la ayuda de Dios.
Mientras le estaba poniendo el cinturón de seguridad a mi bebe, otra vez mi hijo me dijo: "Mami, tengo una idea. ¿Por qué no le pide prestada una bolsa de almuerzos a mi abuela y pone mi comida alli?". Yo le dije muy orgullosa: "¡Muy buena idea hijo!, voy a ir a buscarla ahorita". (Yo no tenía idea de lo que estaba hablando pero lo halagué para no desanimarlo). Cuando entré a la casa me vino el entendimiento... Ahhh, mi hijo estaba hablando de las bolsas de papel cafe que se usan para almuerzos. ¡Me pareció tan buena idea cuando la entendí!. Fui a buscar una, tome otros recipientes y puse lo que encontré (que fuera decente) como almuerzo. Luego me fui al carro e hicimos una oración de agradecimiento y le agradecí mucho a mi hijo por sus grandes ideas y por salvarnos el día.
Mientras íbamos en el camino les contaba a mis hijos que Dios contesta las oraciones de diferentes maneras; a veces nos contesta muy rápido dándonos justo lo que le pedimos; otras veces nos contesta con otra cosa que al final nos ayuda a conseguir lo que queríamos; en otras ocasiones nos dice todo lo contrario a lo que queremos; y otras mas simplemente no nos contesta hasta mucho, mucho tiempo después, si es que nunca, pero al final todas sus respuestas seran las mejores para nosotros. Expliqué que en nuestro caso no nos ayudó a encontrar la lonchera ni detuvo el tiempo como Caleb lo pidió en su oración, pero sí nos ayudó al darle una muy buena idea a Caleb, una idea que a mi no se me había ocurrido aunque era muy sencilla; expliqué que Dios no detuvo el tiempo, pero increíblemente, de los 4 semáforos en los que casi siempre nos detenemos cada vez que vamos a la escuela, solo uno estaba en rojo y eso nos ayudó a llegar en tiempo a la escuela. Les dije que esos son los milagros que Dios hace por nosotros, por lo general no hará milagros como los que hizo con la gente de Israel (En estos días estamos leyendo sobre el pueblo de Israel y cada milagro que Dios ha hecho para ellos al sacarlos de Egipto y al guiarlos en el desierto) pero Dios si hace milagros como estos que estábamos viviendo.
Les dije que a algunas personas les cuesta creer que Dios les ayuda o que contesta sus oraciones solo porque no ven grandes milagros como los Israelitas y no se dan cuenta de los milagros pequeños que tenemos cada día. Tampoco creen que Dios contesta las oraciones porque no ven que les contesta rápido o haciendo lo que ellos le pidieron en su oración.
Caleb haciendo alarde de su buena memoria me recordó de algo que pasó hace 2 años: "¿Recuerda mami, que una vez yo perdí mi juguete de Woody (Personaje de la película infantil "Toy story") y usted me dijo que hiciera una oración para que Dios me ayudará a encontrarlo? Pues, yo hice la oración con mucha fe y nunca lo encontré. Yo recuerdo muy bien ese día, nunca se me olvida.".
Yo no sabia si con ese recordatorio que me hizo él estaba mostrando decepción o solo estaba dándome un ejemplo. Pero para asegurarme que no estuviera resentido con una respuesta que nunca llegó le expliqué que tal vez la respuesta del Señor fue que era mejor para Caleb nunca encontrar su juguete favorito para que aprenda a ser mas responsable y cuidar mejor lo que tiene. Mi hijo solo asentó con su cabeza. Les recordé una historia que leímos hace dos mes en la revista Friend, la cual les gustó mucho; se llamada "He gives the best answers\ Él da la mejor respuesta" es sobre un niño que perdió su tortuga. Oró para encontrarla y no lo logró; él pensó que Dios no contestó su oración pero después se dio cuenta que la tortuga estaba enferma y de haberla encontrado, los hubiera contagiado a todos en la casa. Caleb dijo: ¡Sí, Dios sabe mas que nosotros!. Y mis otros niños siguieron emocionados recordando la historia de la tortuga...
En medio del caos siempre debemos crear un pequeño espacio de calma para una oración.
Las respuestas que recibamos del Señor pueden ser diferentes pero siempre serán respuestas. Él sí escucha todas las oraciones y siempre las contesta a Su tiempo y a Su manera.
Anteayer fue una buena experiencia para todos. Siempre de un momento frustrante se pueden sacar sencillas e importantes enseñanzas.
A proposito, la lonchera estaba en la escuela...
jueves, 12 de septiembre de 2013
Mensajes de la Conferencia General
| Liahona Octubre 2004 |
Quiero compartirlo con ustedes ya que se acerca la Conferencia General.
Pueden imprimirlo para sus hijos o para ustedes mismas. Yo la verdad es que usaré esto para mi misma. A veces escuchamos tantos mensajes que nos impactan que ni sabemos cuál aplicar (Casi siempre me pasa eso) por eso este método será el mejor para mi.
lunes, 29 de julio de 2013
Fomentando buenas costumbres al sentarse a comer a la mesa... y no estoy hablando de modales.
Desde que tengo uso de razón, en la casa de mis papás siempre habíamos comido el desayuno cada quien por su lado y el almuerzo y la cena era, sin fallar, en la sala de la casa, todos juntos "muy unidos como familia"... viendo las novelas.
No comíamos juntos en el mismo lugar porque eramos una familia unida, no, sino porque la sala era el único lugar de la casa donde había televisión y nos gustaba ver programas mientras comíamos, y como mi mamá es una adicta a las telenovelas jamás íbamos a ver otro programa que no fuera ése a la hora de comer el almuerzo o la cena, donde "las mejores telenovelas" son puestas al aire. Mis hermanos y yo crecimos con esa costumbre. Hasta podría decir que prácticamente fuimos "criados por las telenovelas", ya que muchas cosas de la vida, buenas y malas, las aprendimos de allí y no de nuestros padres, los cuales nunca nos hablaron de nada. Incluso, creo que hasta aprovechaban esos "momentos de enseñanza" de las telenovelas como excusa para recalcarnos ciertas cosas de la vida que ellos querían decirnos pero que no tenían el suficiente valor de enseñárnoslas sin apenarse, y ya que lo mencionaban en la novela ellos nos lo repetían. Podrían pensar que por decir esto estoy insinuando de que las telenovelas tienen por lo menos algo bueno... pero no, creo que yo estaría mejor si no hubiera metido tanta basura en mi mente todos esos años. Aqui les pongo un link sobre una pregunta hecha en Yahoo Respuestas y me sorprende las respuestas de las personas porque no se dan cuenta de que no hay nada bueno en ellas: ¿Ventajas y desventajas de las novelas?.
He leído y escuchado decir a los actores y los productores que las telenovelas promueven los valores y hasta unen a las familias, ha ha ha ha ha ha, perdón, ellos tienen razón, ¡yo soy testigo!. Esa es la cultura en la que me crié, pero deberían ser mas honestos, esa "enseñanza y unión" de la que hablan debería ser mejor explicada... y tomemos en cuenta que quienes lo dicen son los que se benefician de ellas muy bien económicamente. ¿Por qué estoy tomando tanto espacio en este post de "Comer en familia" para hablar de las novelas?, Porque los latinos tenemos muy arraigada esa mala costumbre de reunirnos en familia para ver telenovelas. Cambiamos el valioso escenario de la mesa del comedor para criar a nuestros hijos en la luz y la verdad por la sala y el televisor, y dejamos que el programa que vemos sea el que hable, allí no hay interacción, solo hay uno que gobierna.
El momento de comer el desayuno, almuerzo o\y cena es uno de los momentos mas importantes durante el día para la familia. Yo lo considero un momento sagrado que muchas veces se desperdicia. Momentos desperdiciados que nunca volverán por culpa de una telenovela, por culpa de un juego de football o cualquier cosa sin valor eterno.
Cuando me bauticé fue muy difícil para mi cambiar ese hábito de ir a la sala con mi plato y sentarme en el sillón a ver la telenovela como todos los demás. Al bautizarme y comprender que las telenovelas no eran algo con lo que la iglesia no congenia muy bien, decidí ir a comer al cuarto donde dormía para no ver la novela, pero me enfrenté con el problema de que mis papás empezaban a enojarse y preguntarme por qué estaba como tonta aislada y encerrada en la habitación. Muchas veces me vi disimulando tratando de leer los manuales de la iglesia en la sala, comiendo y luchando por dentro para no escuchar ni oir las telenovelas.
Con los años mis hermanos se bautizaron y ellos también empezaron a escabullirse de la sala a la hora de comer hasta que mis padres se resignaron a la idea de que ¡la Iglesia mormona había "separado a la familia"!. Ahora nuestra nueva costumbre era que cada hijo estaba esparcido por toda la casa con su plato de comida y mis padres en la sala viendo la novela.
Cuando me casé con Josh era muy raro para mi sentarme a la mesa a comer con él. Yo no conocía esa "extraña costumbre". Creo que cuando yo era jovencita y vivía en la casa de mis padres lo llegamos a hacer unas cuantas semanas porque por fin tuvimos un comedor donde cabía una familia de 6 hijos y alquilamos una casa con suficiente espacio donde no teníamos que arrinconar a la pared las sillas junto con el comedor y teníamos una cocina suficientemente espaciosa donde poner los electrodomésticos y la alacena y dejar la mesa libre de ellos para usarla para lo que es, ¡comer!.
Esas semanas fueron de orgullo para mi papá porque nos tenía a todos juntos y él se sentía el patriarca de la familia Herrera, pero fue fatal para nosotros los hijos, nos moríamos de la verguenza al vernos las caras y no saber de qué hablar. Todo era silencio extremo entre los hermanos o ruidoso por los regaños de mi papá cuando comíamos demasiado despacio, demasiado rápido, porque hablábamos, porque nos movíamos etc. Creo que mis papás se dieron cuenta de lo penoso que era comer juntos porque nadie tenía de qué hablar y si lo tenía, le faltaba valor para expresarlo así que dejamos de hacerlo. Nosotros no somos una familia que se tiene confianza el uno al otro, aun el tan solo hecho de saludarnos es algo muy penoso y por eso era muy incómodo estar en un lugar tan estrecho, como es la mesa del comedor, viéndonos el uno al otro como completos extraños. Confieso que ahora amo y guardo como un tesoro esa imagen borrosa de mi papá sentado al frente de la mesa sintiendose orgulloso de su familia (mis ojos se cristalizan solo con escribir esto). Mi papá es un hombre que ama tener la familia unida, lo malo es que no tiene idea de cómo hacerlo correctamente, su manera de criar una familia es completamente errónea y contraría a lo que enseña el evangelio, pero siempre he apreciado de corazón sus intenciones.
Mi esposo por otro lado, se crió en una familia donde la iglesia ha formado parte de sus vidas por generaciones y generaciones atrás.
Pero él también tiene recuerdos negativos sobre la costumbre de su familia de comer juntos.
Josh me cuenta de escenas penosas, tristes y desagradables de comer a la mesa con su familia debido a la rigidez de "las reglas en la mesa" por parte de su papá. A pesar de que eran una familia activa en la iglesia y donde los papás amaban a sus hijos, el ser muy rígidos o poco relajados puede hacer que esa hora sagrada de la familia a la hora de comer juntos se vuelva un momento incomodo, penoso, e indeseable. Aun así, mi esposo es muy, muy, muy partidario de la idea de que el comer juntos como familia puede unir y magnificar el amor y la confianza entre los miembros de ella. En mi primer año de casada mi esposo me enseño a borrar mis "inicuas tradiciones de mis padres" (ha ha ha) y con mucha sutileza y sin hacerme sentir mal (como suele hacerlo él a la hora de enseñarme algo), tomaba su plato de comida, lo ponía en la mesa, se sentaba y me decía con amor: Mi reinita, ¿Le gustaría apagar el televisor y venir a acompañarme a comer? Es que no quiero comer solo y me gusta platicar con usted. Lo hacía todos los días hasta que yo desperté de mi seguedad y capté lo que él, con tanto amor, trataba de enseñarme. Lo entendí y lo adopté como una tradición familiar desde antes de ser mamá.
Mi esposo me enseñó a tomar la hora de la comida como un arma poderosa para las parejas sin hijos y con hijos porque ayuda a unirnos, sirve para enseñarnos el uno al otro, conocernos mas, fomentar una buena amistad como pareja y como hermanos, padres e hijos, sirve para compartir y es un momento para divertirnos como familia o pareja.
Creo que hay hijos que sienten que la mesa se convierte en una vitrina que expone todos sus errores y movimientos en falso que dan. Un lugar penoso y donde los regaños estarán a la orden del día. La mesa se vuelve como una prisión, no se sienten libres ni cómodos, sino observados con lupa y ya amenazados y hasta condenados desde antes de cometer o siquiera pensar en cometer el delito.
Creo que para los padres es como la oportunidad perfecta para tener controlados a los hijos, corregir o criticar cada error que cometan debido a que la mesa es un lugar tan estrecho que pueden darse cuenta de cada movimiento de sus hijos. Es como que se sintieran los amos de verdad por una hora.
Algunos padres son demasiado rígidos con los modales o las reglas en la mesa. No digo que si los niños empiezan a tirarse cucharadas de comida el uno al otro los papás deban unirse a la guerra de comida también para hacer la hora de la comida mas divertida o que no deben enseñar a los hijos que eso no se hace, ¡pero vamos! tampoco vayamos al otro extremo de ahogar a los hijos y asfixiarlos con tanto protocolo o seriedad.
Cena familiar no es estar todos los miembros de la familia sentados en la mesa del comedor, ni estar todos juntos en una misma habitación viendo el partido de football, o las telenovelas, es algo mas que eso, algo mas sagrado.
Creo que debemos procurar buenos hábitos al comer en la mesa como familia, y no estoy hablando de modales, sino interactuar el uno al otro, conocerse mas, contar experiencias, REIRSE, jugar, leer, ver algo y comentar, preguntar y responder, enseñar y no solo criticar, reconocer esfuerzos y éxitos, felicitar, dar ánimos, ayudar y agradecer, amar y recordar, hacer bromas y contar chistes, hasta jugar con la comida y no solo comerla. Mostremonos relajados en la mesa, hagámosle saber a nuestros hijos que allí pueden ser y queremos que sean ellos mismos.
Fomenta un ambiente de jerarquía y no de monarquía a la hora de sentarse a comer a la mesa como familia.
Les recomiendo estos artículos y discursos que leí después de escribir este post para que sepan la opinión de los líderes de la iglesia en cuanto a comer como familia:
"Una mesa rodeada de amor familiar" por Legrand R. Curtis
Bueno, Mejor, Excelente, por Dallin H. Oaks, Punto ll, quinto párrafo.
Y un artículo en Univisión que habla sobre las estadísticas que mencionó el Elder Oaks de hijos que son menos propensos a caer en drogas por comer en la mesa: Comer en familia previene adicciones
No comíamos juntos en el mismo lugar porque eramos una familia unida, no, sino porque la sala era el único lugar de la casa donde había televisión y nos gustaba ver programas mientras comíamos, y como mi mamá es una adicta a las telenovelas jamás íbamos a ver otro programa que no fuera ése a la hora de comer el almuerzo o la cena, donde "las mejores telenovelas" son puestas al aire. Mis hermanos y yo crecimos con esa costumbre. Hasta podría decir que prácticamente fuimos "criados por las telenovelas", ya que muchas cosas de la vida, buenas y malas, las aprendimos de allí y no de nuestros padres, los cuales nunca nos hablaron de nada. Incluso, creo que hasta aprovechaban esos "momentos de enseñanza" de las telenovelas como excusa para recalcarnos ciertas cosas de la vida que ellos querían decirnos pero que no tenían el suficiente valor de enseñárnoslas sin apenarse, y ya que lo mencionaban en la novela ellos nos lo repetían. Podrían pensar que por decir esto estoy insinuando de que las telenovelas tienen por lo menos algo bueno... pero no, creo que yo estaría mejor si no hubiera metido tanta basura en mi mente todos esos años. Aqui les pongo un link sobre una pregunta hecha en Yahoo Respuestas y me sorprende las respuestas de las personas porque no se dan cuenta de que no hay nada bueno en ellas: ¿Ventajas y desventajas de las novelas?.
He leído y escuchado decir a los actores y los productores que las telenovelas promueven los valores y hasta unen a las familias, ha ha ha ha ha ha, perdón, ellos tienen razón, ¡yo soy testigo!. Esa es la cultura en la que me crié, pero deberían ser mas honestos, esa "enseñanza y unión" de la que hablan debería ser mejor explicada... y tomemos en cuenta que quienes lo dicen son los que se benefician de ellas muy bien económicamente. ¿Por qué estoy tomando tanto espacio en este post de "Comer en familia" para hablar de las novelas?, Porque los latinos tenemos muy arraigada esa mala costumbre de reunirnos en familia para ver telenovelas. Cambiamos el valioso escenario de la mesa del comedor para criar a nuestros hijos en la luz y la verdad por la sala y el televisor, y dejamos que el programa que vemos sea el que hable, allí no hay interacción, solo hay uno que gobierna.
El momento de comer el desayuno, almuerzo o\y cena es uno de los momentos mas importantes durante el día para la familia. Yo lo considero un momento sagrado que muchas veces se desperdicia. Momentos desperdiciados que nunca volverán por culpa de una telenovela, por culpa de un juego de football o cualquier cosa sin valor eterno.
Cuando me bauticé fue muy difícil para mi cambiar ese hábito de ir a la sala con mi plato y sentarme en el sillón a ver la telenovela como todos los demás. Al bautizarme y comprender que las telenovelas no eran algo con lo que la iglesia no congenia muy bien, decidí ir a comer al cuarto donde dormía para no ver la novela, pero me enfrenté con el problema de que mis papás empezaban a enojarse y preguntarme por qué estaba como tonta aislada y encerrada en la habitación. Muchas veces me vi disimulando tratando de leer los manuales de la iglesia en la sala, comiendo y luchando por dentro para no escuchar ni oir las telenovelas.
Con los años mis hermanos se bautizaron y ellos también empezaron a escabullirse de la sala a la hora de comer hasta que mis padres se resignaron a la idea de que ¡la Iglesia mormona había "separado a la familia"!. Ahora nuestra nueva costumbre era que cada hijo estaba esparcido por toda la casa con su plato de comida y mis padres en la sala viendo la novela.
Cuando me casé con Josh era muy raro para mi sentarme a la mesa a comer con él. Yo no conocía esa "extraña costumbre". Creo que cuando yo era jovencita y vivía en la casa de mis padres lo llegamos a hacer unas cuantas semanas porque por fin tuvimos un comedor donde cabía una familia de 6 hijos y alquilamos una casa con suficiente espacio donde no teníamos que arrinconar a la pared las sillas junto con el comedor y teníamos una cocina suficientemente espaciosa donde poner los electrodomésticos y la alacena y dejar la mesa libre de ellos para usarla para lo que es, ¡comer!.
Esas semanas fueron de orgullo para mi papá porque nos tenía a todos juntos y él se sentía el patriarca de la familia Herrera, pero fue fatal para nosotros los hijos, nos moríamos de la verguenza al vernos las caras y no saber de qué hablar. Todo era silencio extremo entre los hermanos o ruidoso por los regaños de mi papá cuando comíamos demasiado despacio, demasiado rápido, porque hablábamos, porque nos movíamos etc. Creo que mis papás se dieron cuenta de lo penoso que era comer juntos porque nadie tenía de qué hablar y si lo tenía, le faltaba valor para expresarlo así que dejamos de hacerlo. Nosotros no somos una familia que se tiene confianza el uno al otro, aun el tan solo hecho de saludarnos es algo muy penoso y por eso era muy incómodo estar en un lugar tan estrecho, como es la mesa del comedor, viéndonos el uno al otro como completos extraños. Confieso que ahora amo y guardo como un tesoro esa imagen borrosa de mi papá sentado al frente de la mesa sintiendose orgulloso de su familia (mis ojos se cristalizan solo con escribir esto). Mi papá es un hombre que ama tener la familia unida, lo malo es que no tiene idea de cómo hacerlo correctamente, su manera de criar una familia es completamente errónea y contraría a lo que enseña el evangelio, pero siempre he apreciado de corazón sus intenciones.
Mi esposo por otro lado, se crió en una familia donde la iglesia ha formado parte de sus vidas por generaciones y generaciones atrás.
Pero él también tiene recuerdos negativos sobre la costumbre de su familia de comer juntos.
Josh me cuenta de escenas penosas, tristes y desagradables de comer a la mesa con su familia debido a la rigidez de "las reglas en la mesa" por parte de su papá. A pesar de que eran una familia activa en la iglesia y donde los papás amaban a sus hijos, el ser muy rígidos o poco relajados puede hacer que esa hora sagrada de la familia a la hora de comer juntos se vuelva un momento incomodo, penoso, e indeseable. Aun así, mi esposo es muy, muy, muy partidario de la idea de que el comer juntos como familia puede unir y magnificar el amor y la confianza entre los miembros de ella. En mi primer año de casada mi esposo me enseño a borrar mis "inicuas tradiciones de mis padres" (ha ha ha) y con mucha sutileza y sin hacerme sentir mal (como suele hacerlo él a la hora de enseñarme algo), tomaba su plato de comida, lo ponía en la mesa, se sentaba y me decía con amor: Mi reinita, ¿Le gustaría apagar el televisor y venir a acompañarme a comer? Es que no quiero comer solo y me gusta platicar con usted. Lo hacía todos los días hasta que yo desperté de mi seguedad y capté lo que él, con tanto amor, trataba de enseñarme. Lo entendí y lo adopté como una tradición familiar desde antes de ser mamá.
Mi esposo me enseñó a tomar la hora de la comida como un arma poderosa para las parejas sin hijos y con hijos porque ayuda a unirnos, sirve para enseñarnos el uno al otro, conocernos mas, fomentar una buena amistad como pareja y como hermanos, padres e hijos, sirve para compartir y es un momento para divertirnos como familia o pareja.
Creo que hay hijos que sienten que la mesa se convierte en una vitrina que expone todos sus errores y movimientos en falso que dan. Un lugar penoso y donde los regaños estarán a la orden del día. La mesa se vuelve como una prisión, no se sienten libres ni cómodos, sino observados con lupa y ya amenazados y hasta condenados desde antes de cometer o siquiera pensar en cometer el delito.
Creo que para los padres es como la oportunidad perfecta para tener controlados a los hijos, corregir o criticar cada error que cometan debido a que la mesa es un lugar tan estrecho que pueden darse cuenta de cada movimiento de sus hijos. Es como que se sintieran los amos de verdad por una hora.
Algunos padres son demasiado rígidos con los modales o las reglas en la mesa. No digo que si los niños empiezan a tirarse cucharadas de comida el uno al otro los papás deban unirse a la guerra de comida también para hacer la hora de la comida mas divertida o que no deben enseñar a los hijos que eso no se hace, ¡pero vamos! tampoco vayamos al otro extremo de ahogar a los hijos y asfixiarlos con tanto protocolo o seriedad.
Cena familiar no es estar todos los miembros de la familia sentados en la mesa del comedor, ni estar todos juntos en una misma habitación viendo el partido de football, o las telenovelas, es algo mas que eso, algo mas sagrado.
Creo que debemos procurar buenos hábitos al comer en la mesa como familia, y no estoy hablando de modales, sino interactuar el uno al otro, conocerse mas, contar experiencias, REIRSE, jugar, leer, ver algo y comentar, preguntar y responder, enseñar y no solo criticar, reconocer esfuerzos y éxitos, felicitar, dar ánimos, ayudar y agradecer, amar y recordar, hacer bromas y contar chistes, hasta jugar con la comida y no solo comerla. Mostremonos relajados en la mesa, hagámosle saber a nuestros hijos que allí pueden ser y queremos que sean ellos mismos.
Fomenta un ambiente de jerarquía y no de monarquía a la hora de sentarse a comer a la mesa como familia.
Les recomiendo estos artículos y discursos que leí después de escribir este post para que sepan la opinión de los líderes de la iglesia en cuanto a comer como familia:
"Una mesa rodeada de amor familiar" por Legrand R. Curtis
Bueno, Mejor, Excelente, por Dallin H. Oaks, Punto ll, quinto párrafo.
Y un artículo en Univisión que habla sobre las estadísticas que mencionó el Elder Oaks de hijos que son menos propensos a caer en drogas por comer en la mesa: Comer en familia previene adicciones
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viernes, 12 de julio de 2013
La oración al escuchar las sirenas - Orar por los "extraños"
Hoy voy a contarles una de policías y... bomberos ;)
Vivimos cerca de una estación de bomberos y desde que mi primer hijo tenía 3 años y medio, y yo embarazada del tercero, mis hijos empezaron a emocionarse cada vez que escuchaban las sirenas.
Como eso de escucharlas era muy seguido, les enseñé en internet lo que los bomberos y policías hacen. Les expliqué que cada vez que escuchemos las sirenas es porque algo malo pasó y los bomberos deben ir al rescate de alguien que se lastimó y si son los policías, puede que anden persiguiendo a alguien.
Después de saber el trabajo de los bomberos y policías, al escuchar las sirenas mis hijos empezaron a decirme con tristeza que alguien se había lastimado, principalmente mi hijo mayor, el cual nació con una enorme empatía por los demás. Para calmarlos les dije que cada vez que escucháramos una sirena debíamos arrodillarnos y hacer una corta oración como familia por las personas en peligro y por los bomberos y policías.
Desde allí en adelante empezó la costumbre de orar por los desconocidos. Era hermoso escuchar a mis hijos pedir de corazón por un desconocido y hasta inventarse la explicación de porqué las sirenas sonaban. Siempre me quedé con la duda de si alguna vez el Señor les permitió ver o saber lo que en realidad pasaba allá afuera porque hablaban de situaciones tan detalladas en sus oraciones. Pero hay una vez en la que sé sin duda que eso pasó y mas adelante les contaré.
Creo que logramos hacer eso por mas de un año. Era una costumbre fiel que teníamos pero después traté de no hacerlo tan seguido porque ya empece a ver signos de desanimo en ellos y no quería que mis hijos se aburrieran o lo sintieran como algo ya de rutina y no una experiencia positiva.
Un día, después de ya no tener esa costumbre desde hacía unas semanas o tal vez un mes, mi hijo mayor corriendo hacia mi muy emocionado y hasta orgulloso de si mismo me dijo que tenia que contarme algo. Nos sentamos y él me platicó: (Caleb tenia unos 4 años y medio)
- "Yo estaba arriba jugando en mi cuarto con mis juguetes y escuché por la ventana las sirenas de los bomberos, entonces algo me dijo en mi cabeza y en mi corazón que alguien se había lastimado y me puse muy triste y rápido dejé de jugar, y como usted no escuchó las sirenas porque estaba aspirando, yo solito hice una oración. Yo me acordé de hacer una oración sin que usted me dijera.
-¡Wow hijo! Estoy muy orgullosa de usted, porque escogió hacer lo correcto. ¿Y qué dijo en su oración?
-Yo dije: Padre Celestial, te pido que ayudes a los bomberos a llegar rápido donde estan los que se lastimaron para que los ayuden y los lleven rápido al hospital para que los doctores los curen y no se mueran.
-Con lagrimas en los ojos le dije a mi hijo: Felicidades por orar por otras personas sin conocerlas y hacerlo cuando usted estaba solo. Estoy segura de que esas personas estan bien gracias a su oración. Ellos nunca sabrán que usted oró pero el Señor lo sabe y los bendijo.
-Solo yo oré porque usted no escuchó.
Después de ese día me di cuenta que mi hijo todavía esperaba que yo siguiera con la costumbre de salir corriendo y reunirlos para hacer una oración de unos cuantos segundo, aun cuando ellos se sentían cansado de hacerlo. Reanudé la costumbre porque ellos todavía esperan que los padres hagan algo.
Ahora ya no lo hacemos pero lo que sí hacemos es siempre decir en vos alta, ¡Oh oh, parece que alguien necesita ayuda, ojalá que los bomberos lleguen a tiempo para ayudar!. Y mi mente no deja de turbarme cuando los escucho si no hago una corta oración en silencio.
Orar por los desconocidos. Estoy segura que el Señor bendice de una u otra manera a las personas por las cuales estamos orando. Lo supe al entrar al templo y aprender la manera correcta de orar y sentir ese amor genuino por los desconocidos. Lo supe cuando empecé a orar por mis líderes cercanos y los que ni siquiera conozco. Lo supe con mis hijos, con esta tradición. Lo sé al orar cuando ha habido una masacre y el país entero se une en oración por las víctimas; lo sé al orar por esos 19 bomberos que murieron en Arizona, de hecho, uno de ellos era miembro de la iglesia. Y por ellos es que hoy estoy escribiendo este post. Llevaba un par de meses teniendo esta experiencia escrita pero no me atrevía a publicarla porque creí que otros pensarían que era muy tonto o una costumbre un poco exagerada el estar orando por cada sirena escuchada, pero el espíritu me indicaba fuerte que lo publicara, y lo llegué a escribir pero no lo publiqué hasta que la noticia de estos bomberos me quitó el miedo y la pena y me hizo hacer caso a las impresiones del espíritu para publicar esto a manera de un pequeño "tributo" a los que arriesgan sus vidas y dejan su "Yo" atrás para pensar en el "Tu". En parte eso es lo que el Señor requiere de uno, dejar de preocuparnos tanto por nosotros mismos y pensar en los demás. Estoy segura que las esposas y familias de los bomberos y policías estarían eternamente agradecidos con las personas que oran por ellos aun sin conocerlos y por qué no decirlo, hasta podemos proteger sus vidas con nuestras oraciones.
Así como nosotros hemos orado por unos desconocidos estoy muy segura que allá afuera hay muchos que también han orado por mi y mi familia.
Siempre pienso en aquella o aquellas personas por las cuales mi hijo oró esa tarde. A veces me pregunto o me digo: Si supieran esas personas que mientras pasaban por un momento difícil, había lejos de ellos un pequeño niño de 4 años, solito en su dormitorio, orando para que los bomberos llegaran pronto al rescate; o si supieran que por algún lado había una mamá con sus dos pequeñitos orando por ellos. Ojalá que en su corazón hayan sentido o sabido de alguna manera que Dios pensaba en ellos y comprendía por la dificultad que estaban pasando.
Si esos bomberos que estan a unas 3 cuadras de mi casa, supieran que hay gente que siempre oran por ellos, creo que saldrían a hacer su deber con mas tranquilidad.
Orar por los "desconocidos" que sin duda alguna conocimos antes de venir a la tierra y que "volveremos a conocer" al salir de ella nos trae mucha satisfacción porque al final llegamos a sentir, después de todo, que ni siquiera son "desconocidos", sino hermanos.
Vivimos cerca de una estación de bomberos y desde que mi primer hijo tenía 3 años y medio, y yo embarazada del tercero, mis hijos empezaron a emocionarse cada vez que escuchaban las sirenas.
Como eso de escucharlas era muy seguido, les enseñé en internet lo que los bomberos y policías hacen. Les expliqué que cada vez que escuchemos las sirenas es porque algo malo pasó y los bomberos deben ir al rescate de alguien que se lastimó y si son los policías, puede que anden persiguiendo a alguien.
Después de saber el trabajo de los bomberos y policías, al escuchar las sirenas mis hijos empezaron a decirme con tristeza que alguien se había lastimado, principalmente mi hijo mayor, el cual nació con una enorme empatía por los demás. Para calmarlos les dije que cada vez que escucháramos una sirena debíamos arrodillarnos y hacer una corta oración como familia por las personas en peligro y por los bomberos y policías.
Desde allí en adelante empezó la costumbre de orar por los desconocidos. Era hermoso escuchar a mis hijos pedir de corazón por un desconocido y hasta inventarse la explicación de porqué las sirenas sonaban. Siempre me quedé con la duda de si alguna vez el Señor les permitió ver o saber lo que en realidad pasaba allá afuera porque hablaban de situaciones tan detalladas en sus oraciones. Pero hay una vez en la que sé sin duda que eso pasó y mas adelante les contaré.
Creo que logramos hacer eso por mas de un año. Era una costumbre fiel que teníamos pero después traté de no hacerlo tan seguido porque ya empece a ver signos de desanimo en ellos y no quería que mis hijos se aburrieran o lo sintieran como algo ya de rutina y no una experiencia positiva.
Un día, después de ya no tener esa costumbre desde hacía unas semanas o tal vez un mes, mi hijo mayor corriendo hacia mi muy emocionado y hasta orgulloso de si mismo me dijo que tenia que contarme algo. Nos sentamos y él me platicó: (Caleb tenia unos 4 años y medio)
- "Yo estaba arriba jugando en mi cuarto con mis juguetes y escuché por la ventana las sirenas de los bomberos, entonces algo me dijo en mi cabeza y en mi corazón que alguien se había lastimado y me puse muy triste y rápido dejé de jugar, y como usted no escuchó las sirenas porque estaba aspirando, yo solito hice una oración. Yo me acordé de hacer una oración sin que usted me dijera.
-¡Wow hijo! Estoy muy orgullosa de usted, porque escogió hacer lo correcto. ¿Y qué dijo en su oración?
-Yo dije: Padre Celestial, te pido que ayudes a los bomberos a llegar rápido donde estan los que se lastimaron para que los ayuden y los lleven rápido al hospital para que los doctores los curen y no se mueran.
-Con lagrimas en los ojos le dije a mi hijo: Felicidades por orar por otras personas sin conocerlas y hacerlo cuando usted estaba solo. Estoy segura de que esas personas estan bien gracias a su oración. Ellos nunca sabrán que usted oró pero el Señor lo sabe y los bendijo.
-Solo yo oré porque usted no escuchó.
Después de ese día me di cuenta que mi hijo todavía esperaba que yo siguiera con la costumbre de salir corriendo y reunirlos para hacer una oración de unos cuantos segundo, aun cuando ellos se sentían cansado de hacerlo. Reanudé la costumbre porque ellos todavía esperan que los padres hagan algo.
Ahora ya no lo hacemos pero lo que sí hacemos es siempre decir en vos alta, ¡Oh oh, parece que alguien necesita ayuda, ojalá que los bomberos lleguen a tiempo para ayudar!. Y mi mente no deja de turbarme cuando los escucho si no hago una corta oración en silencio.
Orar por los desconocidos. Estoy segura que el Señor bendice de una u otra manera a las personas por las cuales estamos orando. Lo supe al entrar al templo y aprender la manera correcta de orar y sentir ese amor genuino por los desconocidos. Lo supe cuando empecé a orar por mis líderes cercanos y los que ni siquiera conozco. Lo supe con mis hijos, con esta tradición. Lo sé al orar cuando ha habido una masacre y el país entero se une en oración por las víctimas; lo sé al orar por esos 19 bomberos que murieron en Arizona, de hecho, uno de ellos era miembro de la iglesia. Y por ellos es que hoy estoy escribiendo este post. Llevaba un par de meses teniendo esta experiencia escrita pero no me atrevía a publicarla porque creí que otros pensarían que era muy tonto o una costumbre un poco exagerada el estar orando por cada sirena escuchada, pero el espíritu me indicaba fuerte que lo publicara, y lo llegué a escribir pero no lo publiqué hasta que la noticia de estos bomberos me quitó el miedo y la pena y me hizo hacer caso a las impresiones del espíritu para publicar esto a manera de un pequeño "tributo" a los que arriesgan sus vidas y dejan su "Yo" atrás para pensar en el "Tu". En parte eso es lo que el Señor requiere de uno, dejar de preocuparnos tanto por nosotros mismos y pensar en los demás. Estoy segura que las esposas y familias de los bomberos y policías estarían eternamente agradecidos con las personas que oran por ellos aun sin conocerlos y por qué no decirlo, hasta podemos proteger sus vidas con nuestras oraciones.
Así como nosotros hemos orado por unos desconocidos estoy muy segura que allá afuera hay muchos que también han orado por mi y mi familia.
Siempre pienso en aquella o aquellas personas por las cuales mi hijo oró esa tarde. A veces me pregunto o me digo: Si supieran esas personas que mientras pasaban por un momento difícil, había lejos de ellos un pequeño niño de 4 años, solito en su dormitorio, orando para que los bomberos llegaran pronto al rescate; o si supieran que por algún lado había una mamá con sus dos pequeñitos orando por ellos. Ojalá que en su corazón hayan sentido o sabido de alguna manera que Dios pensaba en ellos y comprendía por la dificultad que estaban pasando.
Si esos bomberos que estan a unas 3 cuadras de mi casa, supieran que hay gente que siempre oran por ellos, creo que saldrían a hacer su deber con mas tranquilidad.
Orar por los "desconocidos" que sin duda alguna conocimos antes de venir a la tierra y que "volveremos a conocer" al salir de ella nos trae mucha satisfacción porque al final llegamos a sentir, después de todo, que ni siquiera son "desconocidos", sino hermanos.
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